¿Conoces tus límites? Las Fronteras que no nos dejan hacer

¿Conoces tus límites?

Bienvenidos y Bienvenidas. En el post de esta semana quiero hablaros de los límites. Esas pequeñas fronteras que no existen pero que no nos dejan hacer lo que querríamos.

¿Conoces tus límites?

Pues yo no los veo, no los tendré.

Mucha gente piensa que un límite es una línea pintada en el suelo, una pared, una frontera. Realmente están en lo cierto. Existen límites físicos. Pero no sólo existen esos, también tenemos límites temporales; recordáis esa famosa frase de “¡en casa a las 8!”.

Pero los límites que de verdad más nos atrapan, como ya habréis imaginado, no son los físicos ni temporales. Son esos que no se ven, esos que están en nuestra cabeza. Los límites son esos “no puedo”, esos “eso es imposible, nadie podría”. Ese tipo de afirmaciones actúan como órdenes subliminales para nuestro inconsciente. Y actúan, en consecuencia, haciendo realidad una suposición que nos hemos auto-impuesto.

Aunque en ocasiones no somos nosotros los que nos marcamos los límites. La mayoría de veces vienen impuestos. Impuestos por la sociedad, la familia, los amigos. Desde pequeñitos estamos catalogados y encasillados. Hay cosas que se pueden y cosas que no. E ir en contra de la norma te convierte en un paria, en diferente.

Rompiendo límites.

No sé dónde fue que escuché esta fábula/historia sobre un niño de 4 años que levantó un coche para sacar a su madre que acababan de atropellar y estaba atrapada. El chico pudo levantar el coche y liberar a la madre. La moraleja viene con el por qué: ¿por qué pudo levantar el coche? Aún teniendo sólo 4 años y apenas 30 kilos de peso. La respuesta es cuanto menos para reflexionar. Porque nadie le dijo que no podía.

La veracidad de esta historia la desconozco, pero lo interesante es la alusión a ese factor limitante. En muchas ocasiones esas creencias limitantes son las que nos impiden hacer lo que nos gustaría. Y esto puede llegar a afectar nuestra autoestima por no vernos capaz de ello. Sin mencionar el circuito de retroalimentación negativo que se crea con el diálogo interno: “ves como no se puede, si es que eres un inepto. ¡A quién se le ocurre!”.

Y, ¿qué pensarías si te dijera que tú mismo tienes la llave para cambiar todo eso? Todos tus límites son tuyos, y puedes cambiarlos. Al fin y al cabo son asociaciones emocionales, anclajes inconscientes.

La Autohipnosis como llave a tu inconsciente

Todos los que leemos este tipo de posts conocemos o nos sentimos atraídos por la Hipnosis y su capacidad “bisturí” a la hora de acceder al inconsciente y realizar esos retoques, esos cambios efectivos en las asociaciones, por medio de las emociones. Pero ¿por qué sólo dejamos tal regalo al alcance de nuestros clientes?

Toda Hipnosis es autohipnosis. Eso lo sabemos, pero no lo utilizamos. Y si te digo que sólo con 5 minutos de práctica diaria podemos lograr mejores resultados de los que somos capaces de imaginar? Te lavas los dientes todos los días, te peinas, duchas, practicas deporte a diario. Y el entrenamiento mental lo dejamos para nuestros pacientes.. Que ironía verdad.

La Autohipnosis nos ofrece posibilidades increíbles. Podemos afrontar nuestros miedos, cara a cara, y vencerlos. Nos ofrece la posibilidad de realizar tremendos viajes interiores para conocernos mejor a nosotros mismos. Y todo esto con simplemente 5 o 10 minutos diarios.


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Las posibilidades son infinitas y, cuanto más lo practicas, mayor es el poder de esta técnica para lograr cambios inmediatos en nosotros mismos. Tal y como lo veo yo, la única pregunta que existe es ¿a qué esperas?

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Hasta la semana que viene.